sábado, 15 de septiembre de 2018

Celebremos patria y Nación.

Yo daré mi opinión muy personal:
Hoy celebramos 208 años de que los peninsulares y criollos se fragmentaron por el poder de la nueva España, pues Hidalgo no quería quitarse el yugo monárquico, pues su lema fue "viva la virgen de Guadalupe, viva Fernando VII, mueran los gachupines", una revolución de independencia que se les fue de las manos a los iniciadores, pues se valieron de las castas, de los mestizos para llevarlos al matadero, para después sólo quedar insurgentes contra el ejército realista; pues sus cabezas terminaron colgadas en la alhóndiga de granaditas, para después hacerse pequeños grupos sublevados durante 10 años, en los cuales surgió la figura de José María Morelos y Pavón, y al cual yo puedo decir que es uno de los padres de la independencia de México, pues el vislumbró una nueva Anáhuac, e hizo sus Sentimientos de la Nación, en la que manifestó su deseo de ser una nueva nación.

Pero murió antes de ver realizado su sueño, fusilado en 1815, para dar paso a Agustín de Iturbide, a quien lo nombraron consumador de la independencia, pero debemos dar el nombre correcto es el padre de la nación mexicana, pues él logro llegar a acuerdos con los insurgentes y con los virreyes, a lo que firmó el plan de Iguala con Vicente Guerrero, para dar paso a la independencia de México, y después firmado el tratado de Córdoba con Juan O Donoju, formando el ejército trigarante, y el 27 de septiembre de 1821, se firmó el acta de independencia.

Pero ahora mi reflexión es acerca de estos acontecimientos no sólo a nivel histórico, sino a nivel consciencia, ¿somos patria o somos nación?

La patria (del latín patrĭa, familia o clan) suele designar a lo que sería la tierra natal o adoptiva a la que un individuo se siente ligado por vínculos de diversa índole, como afectivos, culturales, históricos o lugar donde se nace. Se denomina patriotismo al pensamiento o sentimiento que vincula a un individuo con su patria.

Se llama patria a la tierra natal de una persona, y patriota a la persona que se siente ligada afectivamente independientemente de que haya o no nacido en ella. El significado suele estar unido a connotaciones políticas o ideológicas, y por ello es objeto de diversas interpretaciones

La palabra nación tiene dos significados : la nación política, en el ámbito jurídico-político, es un sujeto político en el que reside la soberanía constituyente de un Estado; la nación cultural, concepto socio-ideológico más subjetivo y ambiguo que el anterior, se puede definir a grandes rasgos como una comunidad humana con ciertas características culturales comunes, a las que dota de un sentido ético-político. En sentido laxo, nación se emplea con variados significados: Estado, país, territorio o habitantes de ellos, etnia, pueblo y otros. Este concepto ha sido definido de muchas maneras diferentes por los estudiosos en esta cuestión sin que se haya llegado a un consenso al respecto.[1]​

Anthony D. Smith define la nación de la siguiente forma: «una comunidad humana con nombre propio, asociada a un territorio nacional, que posee mitos comunes de antepasados que comparte una memoria histórica, uno o más elementos de una cultura compartida y un cierto grado de solidaridad, al menos entre sus élites».[2]​ Según Benedict Anderson, una nación es «una comunidad política imaginada como inherentemente limitada y soberana».[3]​ Ernest Gellner da dos definiciones de este concepto, que califica de provisionales e insuficientes:

Dos personas son de la misma nación si comparten la misma cultura, entendiendo por cultura un sistema de ideas y signos, de asociaciones y de pautas de conducta y comunicación.
Dos personas son de la misma nación siempre y cuando se reconocen como pertenecientes a esa misma nación.
En otras palabras, las naciones hacen a la persona; las naciones son los constructos de las convicciones, fidelidades y solidaridades de las personas. Una simple categoría de individuos (por ejemplo, los ocupantes de un territorio determinado o los hablantes de un lenguaje dado) llegan a ser una nación y cuando los miembros de la categoría se reconocen mutua y firmemente ciertos deberes y derechos en virtud de su común calidad de miembros. Es ese reconocimiento del prójimo como individuo de su clase lo que los convierte en nación, y no los demás atributos comunes, cualesquiera que puedan ser, que distinguen a esa categoría de los no miembros de ella.​

Para Eric Hobsbawm no son las naciones las que crean el nacionalismo, sino a la inversa, es el nacionalismo quien inventa la nación.

Somos ambas, nos identificamos por ser más patriotas que nacionalistas. Porque nos identificamos más afectivamente, que culturalmente o ideológicamente. Precisamente en cuestión de ideologías estamos divididos; y como versa esa frase y lo dice bien, “divide y vencerás”, y desde el comienzo de la revolución de independencia nos han dividido y nos hemos dado con todo entre nosotros, hermanos Mexicanos,  ¿poré, si debemos ser una sola nación?

Entre nosotros no nos toleramos, entre nosotros siempre habrá división y para nosotros siempre versará la frase aquella de “chingate al otro”, pero ¿porqué no tomamos el ejemplo de otros países que se ayudan entre ellos?

Finalmente así hemos sido educados, pero es hora de cambiar esa mentalidad por el bien común de todos y por el bien del país, independientemente de ideologías, credos o dogmas religiosos y políticos, debemos ser solidarios siempre, sólo así la nación, la patria saldrá adelante, en lugar de chingarnos entre nosotros, seamos chingones y hagamos de este nuestro México, a partir de hoy, un país maravilloso, ya lo es, pero que retumbe su nombre lo doble, lo triple y que se hable de México como el gran país guerrero que es.

Hoy debemos resurgir como la nación maravillosa, independientemente de partidos, sino como ciudadanos, como sociedad civil, retomemos los valores perdidos, eduquemos con el ejemplo a las generaciones que nos preceden.

Puedo escribir más y más, pero hoy es lo que me nace escribir.

Meditemos acerca de nuestra nación, de nuestra identidad como etnia, como Mexicanos, del Estado que queremos, de nuestra soberanía.

Qué tan independientes somos como personas, es ahora a nivel consciencia espiritual, también así seres los individuos que merece nuestra nación, para ser productivos y sacar adelante nuestra comunidad, nuestra familia y nuestro país, hagámoslo nuestro!!!

   
Yadira Mendez de León

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